Todo cambia. Y somos nosotros quienes hacemos que cambie.

Ayer iba a una reunión y, como llegaba pronto, me paré en la Casa Elizalde para hacer tiempo. Había una exposición sobre mujeres modistas de alta cultura: Dones visibles invisibles. El testimonio de otros tiempos (que, aunque parezcan muy lejanos, no lo son) y de otras maneras de hacer.

elizalde

En una sala había un video que recogía los testimonios de esas mujeres. Mujeres que dedicaron su vida a coser trajes bonitos, bien hechos, con un nivel de exigencia y de detalle que hoy nos parece imposible. Desgraciadamente no tenía tanto tiempo como para ver el video entero, y me tuve que conformar con unos retazos, pero me llamó la atención la profesionalidad de esas mujeres. Su atención por la calidad, por la exactitud, por que las prendas fueran absoluntamente perfectas y se ajustaran al cuerpo y la hechura de sus clientas.

Para conseguir esa perfección esas mujeres eran unas verdaderas expertas en el arte de coser. Utilitzaban materiales de altísima calidad. Trabajaban horas y horas, atendiendo al más mínimo detalle y con un cuidado y una perfección inauditas. Una mujer comentaba que, para no estropar las telas con el calor de las piernas, cosían sobre tableros. Otra explicaba que cuando tomaban medidas ponían cintas alrededor del cuerpo de la clienta y luego trasladaban esas formas al maniquí, que se rellenaba de manera que reprodujera exactamente las medidas de la señora que iba a llevar ese vestido. Otras dos mujeres comentaban cómo se almidonaban las prendas para que quedaran perfectas….

Está claro que era otra época, en que el tiempo tenía otro valor y se apreciaban otras cosas. Pero oyendo hablar a esas mujeres pensé en lo triste que es haber perdido ese gusto por la belleza, por el detalle, por la calidad y por el trabajo bien hecho. Desde la época de mis padres y de mis abuelos hemos conseguido muchas cosas que son buenas, pero por el camino también hemos perdido otras, que probablemente nunca más recuperaremos.

Finalmente, ese pequeño intermedio en mi día de reuniones y trabajo me sirvió para comprobar, de una manera muy gráfica, que aunque no nos lo parezca, lo que hacemos y la manera cómo lo hacemos es lo que hace que la sociedad cambie.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s