Dar y recibir. La unilateralidad de las técnicas cualitativas.

Hace unos días salió un intersante post de Mark Carrigan en “The Sociological Immagination” sobre cómo ha evolucionado la ética en la investigación cualitativa.

En él se cita un texto de Howard Becker, escrito en los años 70, en el que reflexiona sobre el derecho de los investigadores sociales a “extraer” información.

Dice, más o menos, lo siguiente (la traducción es mía)

La relacion de la gente como nosotros – investigadores de las ciencias sociales – con la gente de la que extraemos información y sobre la que escribimos nos estaba empezando a preocupar. Habíamos abandonado la inocencia de cuando utilizabamos esos trucos que enseñábamos, y continuabamos enseñando, a nuestros alumnos para “conseguir acceso” y “construir relaciones”. Nos alegrábamos de nuestra buena suerte cuando encontrábamos gente dispuesta a compartir sus experiencias y secretos con nosotros, cosas que quizás no deseában que todo el mundo conocieran. Estábamos orgullosos de nuestra habilidad de convertirnos en “uno de ellos”.

Hacia 1970 ya sabíamos que esta relación no era tan inocente como eso. Cuáles eran las condiciones de esta oferta de información unilateral? Dábamos alguna cosa a cambio?  Era el intercambio tan desigual cómo parecía? Estábamos explotando nuestra educación superior y posición de clase para aprovecharnos de gente inocente?. Las respuestas no eran obvias. Alguna gente decía que dábamos, a cambio de la información, nuestra atenció incondicional y nuestra aceptación de sus vidas, independientemente de lo que pudiesen parecer a alguien de clase media que no hubiese podido alcanzar nuestro nivel de conocimiento “desde dentro”. Otros pensaban que nuestras investigaciones nos podían llevar, a nosotros mismos o a otros, quizás personas en posiciones de poder que pudieran intervenir de manera efectiva, a una comprensión que podría mejorar las vidas de la gente que nos daba información, y de esta manera devolvíamos su aceptación y su confianza.

Howard Becker, The Last Seminar, In Crime, Social Control and Human Rights: From Moral Panics to Denial – Essays in Honour of Stanley Cohen, edited by Christine Chinkin, David Downes, Conor Gearty and Paul Rock

Estoy totalmente de acuerdo con la reflexion que hace Carringan sobre el texto de Howard Becker (podeis lleer el post completo en: sociological imagination). Sin embargo, la cita me ha llamado especialmente la atención por cómo describe esa sensación de unilateralidad de la información.

Cuantas veces, después de una entrevista o un grupo de discusión, he salido con la sensación de “llevarme” una parte muy íntima de la persona (una parte que, seguramente, nadie más que yo ha conocido nunca con ese nivel de  profundidad), sin haber dado nada a cambio más que mi interés, mi escucha, y la esperanza de que el estudio que estaba realizando no quedara apilado en un cajón cualquiera de un despacho cualquiera…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s