La carta robada

La carta robadaLa carta robada es un cuento de Edgar Allan Poe que ilustra muy bien el desfase en el uso de las técnicas de investigación sin reflexión ni medida.

En esta historia, el Prefecto de la Policía de Paris necesita recuperar una carta que ha sido robada misteriosamente, y que, si cae en malas manos, puede perjudicar gravemente a una dama. A pesar de que realiza una investigación metódica y exhaustiva  no obtiene ningún resultado. El diálogo en que el prefecto describe las medidas que han tomado para recuperar la carta es absolutamente delirante:   van a la casa del ladrón y revisan todos los armarios y cajones,  atraviesan las almohadas con agujas, levantan las tablas de las mesas, examinan los travesaños de todas las sillas de la casa y las junturas de los muebles con un microscopio. Dividen la superficie de la casa en compartimentos y los numeran, después examinan cada pulgada, incluyendo las dos casas adyacentes, ayudados por un microscopio. Realizan también una inspección exhaustiva de la biblioteca. Examinan cada libro, y miden el espesor de cada encuadernación. Levantan todas las alfombras y analizan las baldosas con el microscopio, miran detrás del papel de las paredes, inspeccionan los sótanos… todo, pero no consiguen encontrar ni un atisbo de la famosa carta.

En cambio Dupin (el detective de ficción creado por Poe y considerado el antecesor de Sherlok Holmes) consigue la carta sin ningún problema.

La reflexión de Dupin respecto a los métodos del prefecto se puede extender a muchas de las actuales investigaciones:

“el prefecto y su cohorte consideran únicamente sus propias ideas ingeniosas; y buscando cualquier cosa oculta, tienen en cuenta solamente los medios con que ellos la habrían escondido. (…) No tienen variación de principio en sus investigaciones; lo más que hacen, cuando se ven excitados por algún caso insólito, por alguna extraordinaria recompensa, es extender o exagerar sus viejas rutinas de práctica, sin modificar sus principios. Por ejemplo, en este caso de D, ¿qué se ha hecho para modificar el principio de acción? ¿Qué es todo este taladrar, probar, hacer sonar y registrar con el microscopio, y dividir la superficie del edificio en cuidadosas pulgadas cuadradas y numeradas? ¿Qué es todo eso, sino una exageración de la aplicación de un principio o conjunto de principios de pesquisa, que está basado sobre un conjunto de nociones respecto a la ingeniosidad humana, a que el prefecto, en la larga rutina de su deber, se ha acostumbrado?

Para quien quiera leer el texto completo, se puede encontrar una versión del cuento de Poe en wikisource http://es.wikisource.org/wiki/La_carta_robada (o la versión en papel en cualquier librería).

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2 comentarios en “La carta robada

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